XI

La mujer que se entrega al estudio,

crece día a día;

la mujer que no se escucha a sí misma,

mengua día a día;

mengua y mengua hasta llegar a no actuar,

y como no actúa, mucho hay que deja de hacer.

La mujer que aspira a conquistar el mundo,

téngase siempre libre de todo negocio.

La mujer que de negocios se ocupa,

podrá conquistar el mundo.