Meditaciones (intervenidas), Libro III, 5

Al hacer algo, que no sea de mal grado, ni sin respeto al bien común, ni sin previo examen, ni braceando en sentido opuesto a tu desarrollo. No adorne la extrema finura tu pensamiento, si así lo deseas. Habla lo que sea necesario, abraza pocos negocios. Además, que la diosa que mora en ti, sea guía de una mujer grave, respetable, consagrada al estado, que sea una ciudadana y una monarca, capaz de perfeccionarse a sí misma, como sería la mujer que aguardara la señal de retirada de la vida, expedita para obedecerla, sin necesidad de juramento o de atestiguación alguna. A más de esto, mantiene un semblante placentero, desembarazado de todo ministerio externo y de toda tranquilidad procurada por la demás gente. Conviene, pues, mantenerse recta sobre sí, sin necesidad de ser enderezada.

Villegas, M. (2020). Athena, Protective Deity of Athens. Ancient History Encyclopedia. Retrieved from https://www.ancient.eu/image/12222/