Meditaciones (intervenidas), Libro III, 13

Al modo que las cirujanas tienen siempre a mano los aparatos y los hierros de su profesión para los servicios urgentes, así deberás tú tener prontos los principios para poder entender las cosas divinas y humanas, y para efectuar cada una de tus acciones, hasta las más pequeñas, en tal conformidad, recordando la conexión recíproca de ambos órdenes de cosas; por lo que no harás cosa alguna en beneficio de quienes te rodean, si no lo relacionas con las cosas divinas, ni al contrario.