Meditaciones (intervenidas), Libro I, 13

Aprendí de Catulo el no despreocuparme por las quejas de las amigas, aun en el caso que fuera inmotivada la queja, sino, al contrario, intentar restablecer las relaciones de amistad; elogiar de grado a las maestras y profesoras, como es fama, nunca llevaron a cabo Domicio y Atenodoto; amar sinceramente a hijas e hijos.