Extrañamiento

Durante un mes estuve trabajando en una computadora prestada porque la mía estaba en el taller. Como es de esperarse, a ese aparato ajeno no llevé todos mis archivos, solo lo que necesitaba en el día a día, el resto esperaba en un disco duro externo. Al recuperar mi ordenador, trasladé solo lo actual, sin recurrir todavía al respaldo. Un par de meses después y una vez concluidos los proyectos en los que estaba ocupada, era el momento de vaciar lo del disco externo y retomar lo anterior. Mi sorpresa ha sido que todo me resultaba ajeno. Era como si se tratase de intereses de una Alana del pasado. Unas cosas me parecen geniales; otras, insufribles. Si bien sé que mi personalidad, mi identidad están en cambio permanente, verlo de manera tan evidente ha sido muy fuerte.